Soy Sofía y vengo de Ginebra, Suiza. Seguramente se encontraron con mi amiga Emma por ahí. La ciudad donde vivo tiene un lago y las montañas conviven con zonas urbanas muy activas.
¿Es así aquí también? ¿Hay zonas de la ciudad más calurosas o más frescas?

Estando en Suiza aprendí por qué en algunas zonas de la ciudad hace más calor que en otras.
Os cuento un poco…

Islas de Calor Urbanas

Las Islas de Calor Urbanas son un fenómeno por el que algunas zonas de las ciudades tienen temperaturas más altas que las áreas rurales de alrededor. Esto ocurre por varios motivos: la pérdida de espacios naturales, los materiales usados en edificios y calles, el calor que generan las actividades humanas y las características propias del clima y la ubicación de cada ciudad.

El poder del agua

Los cuerpos de agua son espacios donde se acumula agua, como ríos, lagos o estanques. En Madrid, algunos ejemplos son el río Manzanares y el estanque de El Retiro. ¿Conoces algún otro?

Cuando su agua se evapora, ayuda a refrescar el ambiente y puede influir en la temperatura y la humedad de la ciudad.

El tamaño y la forma del agua

• Los cuerpos de agua pequeños refrescan las zonas cercanas, aunque su efecto suele ser más localizado.
• Los cuerpos de agua más grandes ayudan a mover el calor y la contaminación, especialmente durante la noche.
• Las formas irregulares de los espacios de agua pueden ampliar el efecto de enfriamiento en más áreas de la ciudad.

¡Verde que te quiero verde!

Una infraestructura verde –como el Real Jardín Botánico– junto a los árboles en las calles y los parques, ayuda a reducir la temperatura en las ciudades, disminuir el efecto de las Islas de Calor Urbanas y a hacer que los espacios urbanos sean más frescos y cómodos para las personas.

¿Conoces un sitio así en Madrid?

¡Y la letra que os entrego
es la “J” de Jardín!