Soy Marco y vivo en Bolonia, una ciudad histórica en el norte de Italia, situada en el valle del Po. Hay mucha vida en las calles de mi ciudad y veo que aquí también.

¡Le contaré muchas cosas a mis amigos en el instituto al regresar!

Antes de este viaje, en mi escuela hablamos mucho sobre el cambio climático. A veces, toda esa información me ha generado preocupación o incluso ansiedad, ¿os ha pasado?

Lo bueno es que ya puedo identificar esta sensación y hacer algo con ella.

Cambio climático y salud mental

El cambio climático no solo afecta nuestro entorno físico, también puede influir en cómo nos sentimos. ¿Haz vivido alguna de las siguientes situaciones?:

Ansiedad climática

Es la preocupación o angustia relacionada con los efectos del cambio climático. Surge de la incertidumbre sobre el futuro y de la conciencia de los riesgos ambientales.

Solastalgia

Es la tristeza o malestar que sienten las personas cuando el entorno donde viven cambia o se deteriora debido a problemas ambientales.

¿Qué podemos hacer?

La ansiedad climática nos puede hacer sentir impotentes e incluso sin saber qué hacer. Por eso, identificar estas emociones nos permite comprender mejor lo que nos sucede y nos empodera para generar acciones al respecto.

Te recomiendo

Identificar y reconocer las emociones relacionadas con el cambio climático.

• Pensar en pequeñas acciones que podemos hacer en nuestra vida diaria para ayudar al planeta.

Compartir ideas y acciones con amigos, familia, compañeros de trabajo o escuela.

Participar en actividades comunitarias o voluntariados relacionados con el medio ambiente.

Hablar en grupo sobre cómo nos hace sentir el cambio climático.

Y la letra que os entrego
es la “M” de Marco.